Radiador de moto en primer plano, amarillo y negro, sobre fondo oscuro

Refrigeración

El refrigerante que no lleva ni una gota de agua

Por qué un refrigerante sin agua protege mejor tu motor: ventajas térmicas, químicas y de mantenimiento del Waterless Coolant.

Por B1 Oils

El agua refrigera, sí. También hierve a 100 grados, se evapora, deja cal en las paredes del circuito y oxida por dentro lo que no ves. Llevamos décadas metiéndola en el radiador porque es barata y está en todas partes, no porque sea lo mejor para el motor.

El Waterless Coolant de B1 parte de otra idea: quitar el agua de la ecuación. Es una solución concentrada de etilenglicol formulada con Tecnología OAT (Organic Additive Technology). Se aplica pura, sin diluir. Y ahí está la diferencia.

Qué cambia cuando quitas el agua

El etilenglicol puro hierve mucho más arriba que el agua. Eso te da un margen térmico que con una mezcla agua-anticongelante convencional no tienes. Menos riesgo de que el sistema entre en ebullición, menos vapor, menos esos picos de temperatura que castigan culata y juntas cuando aprietas en montaña o en pista.

Sin agua tampoco hay cal ni sólidos en suspensión. La etiqueta lo dice claro: no contiene agua ni sólidos abrasivos en disolución. Esos sólidos son los que, a lo largo de los kilómetros, se van pegando a las paredes internas del circuito y hacen que el motor disipe peor el calor. Un circuito limpio intercambia calor mejor y lo sigue haciendo con el tiempo.

La química, sin marketing

Lo que lleva dentro tiene una razón de ser:

Inhibidores de corrosión, para que el aluminio de la culata y el resto de metales del circuito no se piquen. Agentes antiespumantes, porque una bomba de agua moviendo refrigerante puede generar espuma, y la espuma refrigera fatal. Colorantes que ayudan a localizar una fuga de un vistazo. Y aditivos de larga duración, pensados para que el producto aguante muchos kilómetros sin perder propiedades.

Y una lista de lo que no lleva, que en este caso importa tanto como lo que sí: nada de aminas, fosfatos, boratos, silicatos ni nitritos. Son aditivos habituales en refrigerantes convencionales que con el uso forman depósitos o se degradan. Aquí no están.

Como bonus, funciona también de anticongelante: baja el punto de congelación, así que protege el circuito tanto en una salida de verano a 40 grados como en una mañana de enero bajo cero.

Para qué moto

Vale para cualquier moto refrigerada por líquido. Carretera o off-road, da igual. Donde más se nota es justo donde el calor aprieta de verdad: enduro y trail dando gas en bajas vueltas con poco aire pasando por el radiador, supermoto en circuito, o sesiones largas de pista donde el motor no baja de temperatura en toda la tanda.

Si llevas la moto al límite con cierta frecuencia, el margen térmico extra deja de ser un dato de etiqueta y se nota.

Cómo se aplica

Aquí no hay truco, pero hay una norma que no te puedes saltar: se aplica puro.

Vacía el circuito a fondo. No medio, no casi: a fondo. La idea es sustituir por completo el refrigerante anterior, sin dejar restos de agua mezclados. Nada de diluir el Waterless Coolant, ni siquiera con agua blanda o desionizada. Si lo mezclas con agua, pierdes justo aquello por lo que lo has comprado.

Un purgado bien hecho del circuito antes de cargarlo es la mitad del trabajo. La otra mitad es no tener prisa al rellenar para que no queden bolsas de aire.


Formato: 2 litros. Referencia B1WLC. Fabricado por nosotros, en Barcelona.